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sábado, 20 de abril de 2019

Sleeping with the enemy (1991) - Joseph Ruben

Image result for sleeping with the enemy posterHace unos días me animé a ver esta película con cuyo afiche promocional me topé en internet y que me causó curiosidad al tratarse de una película bastante antigua. No tengo mucha idea, pero me parece que en su tiempo fue una película bastante comentada y taquillera, de hecho recaudó 174 millones de dólares (equivalente a 324 millones actuales) con un presupuesto de 19 US$ y que claramente viene a cuento hoy en día, pues la premisa básica es la de una mujer que sufre el maltrato de su esposo.

La  película está dirigida por Joseph Ruben, realizador que gozó de cierto caché durante los noventa, que entre otras cosas dirigió aquel thriller psicológico con Macaulay Culkin y Elijah Wood, El ángel malvado (1993), la cuál tuve oportunidad de ver siendo niño, y que sospecho no debe ser muy buena, al igual que en este caso, Durmiendo con el enemigo me ha parecido una película muy mecánica y obvia.

La historia, como ya adelanté, nos pone en la piel de Laura Burney (Julia Roberts) una mujer que al inicio parece estar disfrutando de un idílico descanso en la playa, de pronto aparece su esposo Martin (Patrick Bergin) con un ramo de rosas, pidiendo perdón por 'algo', que no sabemos qué es, pero por el título uno intuye de que se trata, además de que Manolito tuvo la 'cortesía' de adelantarme el tema de la violencia intrafamilar.

La verdad es que la película, si bien fue estrenada en 1991, cae en varios clichés del thriller moderno, el personaje que es loco porque si, los cambios de identidad, los planes super elaborados de un protagonista que parece ser ex agente de la CIA, en fin, mecanismo del guionista para hacer progresar la historia que hacen que uno no se la tome tan en serio, similar al caso de Pacific Heights (1991), película de John Schlesinger.

Laura que en un principio parece confiar en Martin, realmente tiene un plan para escapar, pues la película nos muestra que el marido es un tipo con trastorno obsesivo compulsivo (TOC) que reacciona con una violencia incontrolable cuando algo no se hace con la perfección que el requiere, como la forma de colocar las toallas en el baño, además de otras cosas que Laura no está dispuesta a seguir soportando, por lo cuál ha hecho creer varias mentiras a su esposo.

Realmente la película no es nada del otro mundo, para un espectador poco exigente si que puede resultar entretenida y emocionante, de hecho creo que los mejores momentos son aquellos que retratan la condición mental de Martin y el maltrato que sufre Laura por parte de este, pero poco más puede ofrecer, Laura se escapa, su esposo va detrás gracias a una desafortunada llamada, y luego lo que tenemos es el típico argumento del stalker moderno, la verdad no la recomiendo, a menos que tengas curiosidad, como digo en su día causo sensación en parte gracias a Julia Roberts que luego de Pretty Woman (1990) se había convertido en una sensación.

lunes, 25 de marzo de 2019

My Friend Dahmer (2017) - Marc Meyers


Related imageContinuando con la temática de asesinos seriales, y luego de haber comentado Dahmer (2002), película que protagonizaba un joven Jeremy Renner, ayer tuve la oportunidad de ver My Friend Dahmer (2017), que por cierto está disponible en Netflix, para los que estén interesados en verla.

A diferencia de la otra película que comenté anteriormente, en la que había una línea de tiempo doble, una ascendente y otra descendente, etc. En esta nueva película, hay una sola línea de tiempo, sin embargo es también bastante interesante, porque aquí no se trata del Jeffrey Dahmer asesino en serie, si no del Dahmer adolescente, su paso por la secundaria y como sus problemas familiares y su conflicto personal terminan llevándolo por el sendero del crimen. En conclusión esta es una película de origen.

Ross Lynch (Austin & Ally), conocido ídolo juvenil interpreta a un Dahmer que lucha por sobrevivir a los abusones de la secundaria, al mismo tiempo que intenta sostener la relación con sus padres y soportar las constantes discusiones que estos tienen, a veces delante de sus dos hijos, todo esto mientras va descubriendo y abrazando su irrenunciable atracción por los cadáveres vísceras y huesos. También aparece como secundario y contrapunto Alex Wolff (hermano de Nat), quién también es un ídolo juvenil de esta generación y que interpreta a Derf, quien fue amigo cercano de Dahmer en la realidad y cuya novela gráfica del mismo nombre sirve de base para esta película.

Al ser esta una 'película de personaje', es decir toda la atención de la película se enfoca en observar al personaje y como la relación con su entorno lo van haciendo evolucionar, es decir un planteamiento minimalista o intimista, algo muy similar se aplicó por ejemplo en Taxi Driver (1976), en la que vemos a Travis Bickle en su día a día y como lucha por readaptarse a la sociedad luego de haber estado destacado en Vietnam, pero sin tener un objetivo claro como si se utiliza en las narrativa formal donde los personajes entran en conflicto al luchar por su cometido, en este caso más bien el protagonista va tomando un poco lo que viene en el camino.

Siguiendo con lo anterior, el planteamiento narrativo de la película es bastante razonable, porque refuerza ese componente psicológico de la película, que también tenía Taxi Driver. Por esto precisamente es muy probable que a mucha gente le parezca una película aburrida, porque no tiene un gancho narrativo como otro tipo de películas, el gancho radica precisamente en el personaje, por eso mismo acá vuelvo a lo que dije en la otra crítica, y es que la película se hace más interesante si se conoce el caso.

Un punto interesante para comentar con esta película, es que el material base ha sido escrito por alguien que vivió los acontecimientos de primera mano, por lo que a diferencia de lo que comenté en la reseña de Lords of Chaos (2018) aquí si que se podría tomar la película un poco más en serio para referirse a hechos fidedignos, ya que han sido relatados por alguien que conoció al protagonista de esta historia, sin embargo, también cabe la posibilidad que hayan matices narrativos para que la historia funcione en pantalla.

En un inicio pensé que esta cita iba a ser un verdadero bodrio, por los actores que tenía, el cartel, etc. Pero nada más lejos de la realidad, se trata de un retrato psicológico, probablemente muy cercano a la realidad, que muestra claramente los orígenes y agravantes de la perturbada personalidad de un Jeffrey Dahmer que pudo haber aplicado sus intereses por la carne a cuestiones más productivas, dedicarse a la medicina, o tal vez como cirujano o veterinario incluso, si hubiera tenido una familia que le escuchase y apoyase, la historia hubiera sido muy distinto para él.

lunes, 4 de febrero de 2019

The House That Jack Built (2018) - Lars von Trier

Image result for the house that jack built posterHe dejado de escribir una semana, y es que he estado muy metido en otras cosas, pero ya estoy aquí una vez más, ahora para comentar la más reciente película de Lars von Trier. Debo anticipar, que von  es uno de mis directores predilectos, de todo su trabajo, La Trilogía Europa (1984-1991), La Trilogía de los Corazones Dorados (1996-2000), su miniserie El Reino (1994-1997), Anticristo (2009), Melancholia (2011), etc. Polémico como pocos, por varias cuestiones, pero es un gran director, cuyo trabajo ha logrado tener un estilo propio, como sería el caso de Tarantino, ambos tiene estilos muy claros, reconocibles y propios.

Creo pertinente comentar que si bien he visto toda la filmografía, de su anterior trabajo, Ninfómana (2013), tan solo vi la primera parte, y no me interesó siquiera ver su segunda parte, pues si bien la película tenía sexo duro y pornografía como cartel de propaganda, propuesta ciertamente arriesgada pero atractiva al mismo tiempo, la película a mi no me dijo nada, salía ahí Stellan Skarsgaard, el actor sueco, comentando diversas cuestiones como 'el intervalo del diablo', o sobre cebos de pescar y cuestiones que el personaje iba relacionando con la vida sexual de la protagonista (Charlotte Gainsbourg), mucho palabreo y pocas nueces, no había la visceralidad de sus trabajos anteriores, en el cuál los sucesos hablaban por si solos.

Entonces después de la decepción de Ninfómana, pasaron casi 5 años y el año pasado ha vuelto a la palestra con The House That Jack Built, protagonizada nada menos que por Matt Dillon como un asesino en serie, o al menos a priori esa es la premisa, y pues con Lars von Trier ya he aprendido que nada es lo que parece, y menos hay que tomar lo que dice al pie de la letra.

Reconozco que tenía cierto miedo con la película, porque me temía que el señor fuera a repetir los excesos de Ninfómana, y cayera en cierto libertinaje cinematográfico y a metiera desnudos porque sí, y lo mismo que ya había hecho en detrimento de la profundidad de otros de sus mejores títulos como Los Idiotas o Dogville.

Sin embargo me he llevado una sorpresa con este film pues, precísamente si repite más o menos la fórmula de Ninfómana, más o menos hay varios de los elementos de aquel film. Una conversación entre dos personas que va estableciendo los hechos de la historia que se cuenta, la historia ha sucedido en el pasado, hay palabreo en el diálogo, y a que me refiero con esto, a que Lars von Trier recurre a metáforas para comparar diversos aspectos de la personalidad y conducta del protagonista con expresiones artísticas, conductas de la naturaleza, y en fin, lo mismo sucedía en Ninfómana pero esas comparativas las establecía Seligman, el personaje que acompañaba a Joe, mientras que aquí es el propio protagonista, Jack, quien se justifica o explica mediante estas metáforas.

Debo decir que la 'fórmula', en esta película si que funciona, y funciona a muchos niveles, funciona como 'película' de Lars von Trier, se ve su estilo, es palpable, reconocible, y con mayor notoriedad que en Ninfómana. La película funciona como una thriller psicológico que busca adentrarse en la mente del asesino, invitados nada menos que por el propio asesino. La película funciona también como obra de horror 'shockeante', si le quitamos el autoanálisis del protagonista y el palabreo. Y sobre todo lo anterior la película funciona como un autoanálisis del propio Lars von Trier y del trabajo de toda su carrera, el cuál compara con el trabajo de una asesino en serie, esa es la metáfora fundamental de la película.

La película nos cuenta la historia de Jack, un ingeniero con vocación de arquitecto que se ha planteado construir una casa en las afueras, a orillas de un lago, las motivaciones para construir una casa no se plantean de forma explícita, pero de alguna manera se puede establecer en relación a la creación de algo, al trabajo del artista que tanto se remite el protagonista.

La historia se va desarrollando en torno a una conversación entre Jack y un misterioso personaje, al cuál le va relatando una serie de sucesos, cinco en total, en los cuáles da detalles diversos sobre asesinatos que ocurren a lo largo de doce años. Al mismo tiempo se dan luces sobre su pasado, su niñez, su familia, la relación con su madre, etc.

A nivel técnico la película es más parecida a películas como Melancholia, Anticristo o Dancer in the Dark (2000), siempre con la cámara al hombro, pero ahora con insertos fijos, con una post producción un poco más elaborada, con cambios de velocidad de fotogramas, insertos de imágenes de documentales y de otros medios, incluso pintura animada, algo que no es nuevo y que se ha visto por ejemplo en Su documental 'Cinco obstrucciones' (2003).

La música de la película sirve como contrapeso pues añade cierto aroma de ironía, restando tensión, pero en pro de no tomar la película de forma tan literal como una mera película de serial killers, dando lugar a múltiples interpretaciones de lo que se ve, de hecho hay momentos en los que se escucha música muy dispar de lo que se ve en pantalla, incluyendo una sorpresita al final, o incluso cierto momento en el que suena Primavera de Las Cuatro Estaciones de Vivaldi, con clara intención cómica, pues esta obra es un cliché de la 'alta cultura', que hasta en programetes de televisión se pone en son de burla.

Me parece interesante recordar que en 2011, durante la conferencia de prensa de Melancholia en el Festival de Cannes, Lars von Trier hizo las ya míticas declaraciones de "Entiendo a Hitler", y años después en esta película aparecen imágenes de hitler, y de alguna manera a mi entender, von Trier compara el genocidio de muchos dictadores con la labor cinematográfica, establece un paralelismo entre el asesinato y la creación cinematográfica, de alguna manera von Trier se autoproclama un genocida del cine.

Ciertamente esta película, debe ser la más polémica de toda su carrera por el mensaje que deja entrever, más allá de las imágenes que se muestra, que por cierto incluye el asesinato de dos niños, pero a propósito de aquello, ni el propio Lars von Trier se ha atrevido a mostrar en cámara el asesinato de niños inocentes a sangre fría, algo que nada más han sido capaces de mostrar Luis Buñuel en L'Age d'Or (1930) y años después John Carpenter en Asalto a la comisaría del distrito 13 (1976).

De todos modos recomiendo esta película, sobre todo a los fans de Lars von Trier que van a encontrar un film muy de Lars von Trier, con muchas lecturas, una película que fluye y que se ve claramente un intento por emular o parecerse al cine de Tarkovsky del cuál es devoto von Trier, tenemos por ejemplo el elemento más obvio en 'La lluvia', aquella que aparece en toda la filmografía del cineasta ruso.