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martes, 26 de febrero de 2019

Green Book (2018) - Peter Farrelly

Image result for green book posterAyer domingo 24 de febrero, Green Book ganó el Óscar a la mejor película del 2018. Lamentablemente no pude ver todas las películas antes de la ceremonia, y además de la flamante ganadora, tampoco pude ver Vice (2018) de Adam McKay. El punto es que ahora acabo de ver la película de Peter Farrelly, conocido por El tonto y el más tonto (1994) y Loco por Mary (1998).

La pregunta cae por su propio peso, ¿Ha merecido Green Book el Óscar a mejor película? Lo pienso rápidamente y la respuesta es no. Más allá de la que la terna de esta gala ha sido de las más lamentables que se hayan visto en los últimos años, metiendo a la fuerza a una película de superhéroes que ni de broma ha sido la mejor del año pasado (en su género), y que no da la talla para luchar por la estatuilla, creo que solo BlacKKKlansman, La Favorita y tal vez Vice (porque no la vi) eran películas de nivel Óscar.

Tenemos en los protagónicos al ya dos veces laureado Mahershala Ali y al nominado Viggo Mortensen, empezando desde ahí ya hay un tema de controversia, porque innegablemente Ali se ha merecido el galardón en esta ocasión, porque en mi opinión la primera fue un regalo bastante extraño porque Michael Shannon y Jeff Bridges estaban bastante mejor, mientras que el personaje de Ali tenía una aparición breve, pero además desaparecía de forma desconcertante de la película sin ningún tipo de explicación, razón por la que además considero que le regalaron el Óscar a Mejor Guion y Mejor Película.

Y entonces tenemos que Mahershala Ali ya tiene dos nominaciones y dos premios y Viggo Mortensen con la carrera que lleva en Hollywood e innumerables papelazos que ha dado no tiene ningún premio, eso para mi es como mínimo sospechoso. De cualquier modo ambos actores están soberbios, Viggo Mortensen clavando el acento italoamericano de Nueva York además de interpretando en italiano en varios momentos, y Mahershala Ali ni que decir, habla además del inglés, ruso e italiano, y aunque aparece en cámara tocando el piano bien podría ser esto un truco de CGI como aquel que en el que vimos a Carrie Fisher rejuvenecida en Rogue One (2016).

Realmente la película está bastante bien, cuenta la historia de Tony Lip (Mortensen) un segurata del Copacabana, legendario cabaret neoyorquino operado por Joe Gallo (miembro de la familia Colombo) en su día, y que era habitualmente concurrido por múltiples miembros de distintas familias de la mafia, de hecho la película hace una ligera alusión a este hecho mostrado a líderes del crimen organizado asistiendo a este local. El hecho es que Tony se queda sin trabajo y se ve forzado (ya que es claramente racista) a aceptar un trabajo como chofer de un pianista negro llamado Don Shirley (Ali).

La historia a priori es la típica en la que alguien (generalmente blanco) racista se ve forzado por las circunstancias a interactuar con un afrodescendiente, y mediante esa experiencia logra superar su conducta racista y discriminadora, aceptando la diferencia y convirtiéndose en alguien distinto, historias de este tipo hemos visto millones, sin ir muy lejos tenemos las películas de 2016 Hidden Figures y Hell or High Water que estuvieron nominadas al Óscar hace un par de años, ya tenían este concepto en ellas, y muchas veces antes, otro ejemplo sería Al calor de la noche (1967) en la que Rod Steiger (el blanco sureño racista) termina aceptando a Sidney Poitier (el afroamericano) como excelente policía, ser humano e incluso amigo, dicha película por cierto ganó el Óscar a mejor película en 1968, entre otros premios.

Entonces la historia de la película no cuenta nada nuevo, las mismas que ya en tiempos de la  segregación (y ahí si que representaban una necesidad de ser contadas) habían sido introducidas y que a lo largo de las décadas posteriores se han ido representando una y otra vez en pantalla. Hoy en día han resurgido este tipo de historias en Hollywood con el tema de la 'inclusión' y tenemos cineastas como Barry Jenkins, Jordan Peele, el propio Spike Lee que sigue dando lata con más de 30 años de carrera, todos ellos grandes realizadores pero que utilizan el cine como tribuna para refregar el tema del racismo y discriminación.

Digo todo esto, porque la película, si bien está muy bien realizada y tiene grandes interpretaciones realmente no es nada del otro mundo, es una película correcta, entretenida, bonita si queremos, deja enseñanzas, aunque un tanto cansinas, pero están. Pero si vamos a otras películas de la terna de este año, es que van mucho más allá artísticamente, por ejemplo La Favorita de Yorgos Lanthimos, solo en el acabado visual ya le da tres mil vueltas a Green Book, incluso en temática da luces sobre la forma de relacionarse de estas mujeres a inicios de 1700 y como "sobreviven" a la realidad que les toca vivir.

Green Book es una película predecible, que incluso en determinado momento y esto es un pequeño spoiler nos muestran que el personaje del Doc Shirley es un homosexual reprimido, pero la película no desarrolla este aspecto, lo dejan ahí, sin abordar el tema, se presenta como película reivindicadora pero luego se tira para atrás a la hora de reafirmar su posición.

Honestamente, la película está bien, pero no mata. Si la recomiendo, se pasa un buen rato, está entretenida, graciosa, ambos actores tienen mucha química, y deja el buen mensaje de aceptar a los demás por encima de diferencias sociales, sean raciales, políticas o religiosas por mencionar algunos aspectos, como dije antes este mensaje ya está más que quemado tenemos años luchando contra la discriminación, así que en ese sentido la película es redundante, pero no deja de valer la pena verla aunque sea una vez.

domingo, 27 de enero de 2019

The Mule (2018) - Clint Eastwood

Image result for The mule 2018 posterVengo al cine luego de un buen tiempo. La última vez fui a ver A Quiet Place (2018). Debo reconocer que me lo he pasado bien a pesar de las circunstancias (estaba sentado en la segunda fila, hacia un costado). El plan original era ir a ver Glass (2019), la cuál pensaba comentar, y seguramente haré en un futuro cercano, pero las cosas no salen como uno las planea y no habían entradas, entonces de rebote hemos caído a ver la más reciente película de Clint Eastwood.

Creo que había visto algún momento de el trailer, pero no tenía ni idea del argumento de la película, así que he ido descubriendo la historia estando ahí en la sala. Algo que me llamó la atención es que Clint Eastwood no solo dirige si no que protagoniza la historia, recuerdo que hace unos años escuché que luego de Gran Torino (2008) se retiraba de la actuación, pero luego lo fui viendo una y otra vez en película tras película y hemos llegado al 2019 y el señor a puertas de los 89 años no para.

La película más o menos cuenta un hecho real. Leo Sharp fue un veterano de guerra que trabajó para el Cartel de Sinaloa como 'mula' durante 10 años, llegando a transportar más de 300 kilos de cocaína en un solo viaje a bordo de su camioneta Lincoln. A los 87 años, Sharp fue arrestado por la DEA y procesado por transportar droga para el Cartel, saliendo en libertad en 2015 por complicaciones en su salud y habiendo cumplido un año de sus sentencia.

Pero volviendo a la película, ¿es recomendable? Honestamente, la recomiendo para ir a ver con la familia o pasar un domingo por la tarde en casa, y poco más. No es de las mejores películas de Clint Eastwood, no cuenta la historia con profundidad, se limita a ofrecer una visión entretenida y amable de los hechos apoyándose únicamente en el mensaje de que la familia debe prevalecer por encima de cualquier actividad que realicemos en nuestra vida.

Llama la atención algunos nombres en el casting, como Laurence Fishburn, Dianne Wiest, Bradley Cooper, Michael Peña y Andy García. Ninguna actuación realmente convence, salvándose por mero carisma tanto Eastwood como el propio Andy García, quien en los pocos minutos que aparece convence y genera sonrisas por su despliegue tan escalofriante como simpático.

A nivel visual la película no ofrece nada impresionante, bonitos paisajes del sur de Estados Unidos, que vemos a bordo de la pickup de Earl Stone (Clint Eastwood), pero poco más, el trabajo de fotografía está bien, pero no mata. La banda sonora de la película cumple un rol muy pobre, intentando remarcar a la fuerza la intención emocional de ciertas escenas, que no funciona con la naturalidad que debería producto de un buen guion.

La película se hace larga por momentos y poco interesante, es más como un paseo con tu abuelito, pero realmente no está aburrida, como digo se hace entrañable el personaje de Earl, que apoyado en múltiples golpes de comedia logra generar sonrisas. La historia además nos ofrece un conflicto muy interesante, pues el señor Stone ha sido un padre y esposo ausente que ha dedicado más su tiempo al trabajo, esta idea es muy interesante, pero está muy desaprovechada en la película, pues empieza con esto, luego saltamos a los viajes, y al final se retoma de una manera muy pobre y apresurada. Hay cierto momento crucial de la historia, que podría haberse aprovechado temprano en la película como elemento para generar suspenso e interés y al mismo tiempo trabajar el conflicto principal de los personajes, pero llega muy tarde y de manera apresurada.

Realmente se trata de una película más que no recordaremos especialmente, no está al nivel del mejor Clint Eastwood, ni como actor y muchos menos como director, pero se puede tomar como una oportunidad para pasar un momento agradable en familia si dejamos a un lado las pretensiones y exigencia por el acabado de calidad y la profundidad narrativa, si así lo deciden vayan a verla.